Declaración de la Sociedad Chilena de Antropología Biológica ante la elaboración del proyecto de ley que crea el Ministerio de la Cultura, las Artes y el Patrimonio

La Sociedad Chilena de Antropología Biológica (SOCHIAB) reúne a académicos, profesionales y estudiantes interesados en fomentar los trabajos e investigaciones, tanto de carácter teórico como experimental, conducentes al progreso y difusión de la Antropología Biológica en Chile. Junto con ello, es de nuestro particular interés propender a la protección del patrimonio bioantropológico nacional y promover la cultura y enseñanza de la disciplina.

Considerando que los estatutos de la Sociedad Chilena de Antropología Biológica señalan en su artículo 5º que entre sus objetivos se encuentra:

“la protección del patrimonio bioantropológico nacional… [Y] la colaboración con los poderes públicos en la formulación de las leyes, reglamentos, programas y ordenanzas que favorezcan al desarrollo de la investigación y docencia en el campo de la Antropología Biológica”.

Definiéndose a la Antropología Biológica como el conjunto de disciplinas científicas cuyo objeto de estudio en común es la variabilidad biológica existente en el seno de las poblaciones y comunidades humanas de tiempos pasados y presentes, y sus mecanismos de generación, mantenimiento y cambio. Su fuente de información es toda clase de restos biológicos humanos y las relaciones que establecen éstos con otras materialidades de carácter social y ambiental. Por constituir un amplio campo de estudio, en ella convergen los intereses, técnicas y teorías de otras disciplinas, como la arqueología, antropología, sociología, genética, odontología, medicina clínica y forense, por mencionar algunas.

Al constituir la generación de conocimiento un asunto de interés público, se ha elaborado este documento que contiene las propuestas que como sociedad científica, consideramos pertinentes y necesarias de ser sometidas a discusión y valoración por parte de las comunidades ciudadanas, autoridades civiles y organismos públicos involucrados en la elaboración del proyecto de ley que crea el Ministerio de la Cultura, las Artes y el Patrimonio, y sus normas asociadas.

Patrimonio Bioantropológico

Se concibe el Patrimonio Bioantropológico como parte constitutiva del Patrimonio Cultural, entendido éste último como “un conjunto determinado de bienes tangibles, intangibles y naturales que forman parte de prácticas sociales, tanto presentes como pasadas, a los que se les atribuyen valores a ser transmitidos, y luego resignificados, de una época a otra, o de una generación a las siguientes1

En este contexto, el Patrimonio Bioantropológico comprende el conjunto de bienes tangibles e intangibles, tanto pasados como presentes, a los que se les otorga un valor científico y social. Incluye a los materiales de naturaleza biológica humana, sus relaciones espaciales, muestras, datos y conocimientos extraídos de él, así como los derechos y deberes vinculados a él, aquellas manifestaciones culturales que impliquen una estrecha relación entre cultura y ambiente, saberes y prácticas ligadas a este objeto de estudio, cuya conservación es de interés para la ciencia y para la sociedad en general. Dichos bienes gozan actualmente de protección por la ley n° 17.288 la cual explicita que: “Son monumentos nacionales y quedan bajo la tuición y protección del Estado… los enterratorios o cementerios u otros restos de los aborígenes, las piezas u objetos antropo-arqueológicos… que existan bajo o sobre la superficie del territorio nacional o en la plataforma submarina de sus aguas jurisdiccionales y cuya conservación interesa a la historia, al arte o a la ciencia;…”.

Como sociedad científica, consideramos que el valor del patrimonio bioantropológico deriva del hecho de que los restos humanos son un reflejo de la vida de un individuo y colectivamente cuentan la historia de la población a la que pertenecieron. Son la única fuente de información histórica sobre relaciones genéticas que hubo entre los individuos en el pasado y también cuentan cómo el ser humano se relacionó con su ambiente. Por esto, el estudio de los restos del pasado es crucial para entender parte importante de la historia y evolución de nuestra especie. Por esto, la información contenida puede ser de gran significado para la cultura. Los restos humanos y demás materiales bioantropológicos se pueden convertir en un poderoso instrumento de identificación de la gente con su territorio, con sus ancestros y con su pasado. En este sentido, puede reforzar la identidad de la población, enriqueciendo de este modo, la historia de los países.

Mantenemos la expectativa de aportar a la sociedad en general, junto a otras organizaciones ciudadanas y organismos públicos a la protección, difusión, visibilidad y puesta en valor de este patrimonio y a la generación de conocimiento que es posible obtener de él.

En Santiago de Chile, 09 de mayo de 2014.

Comisión Patrimonio2 de la Sociedad de Antropología Biológica

1 (Dibam, Memoria, cultura y creación. Lineamientos políticos. Documento, Santiago, 2005).

2 Constituida por: María Antonieta Campano, Carlos Coros, Constanza De la Fuente, Pablo Díaz, Pablo Gómez, María José Herrera, María José Manneschi, Felipe Martínez, Catalina Morales, Aryel Pacheco, Tamara Pardo, Rodrigo Retamal, Mónica Rodríguez, Arturo Sáez y Verónica Silva.